La responsabilidad civil nace cuando alguien o algo causa un menoscabo en los derechos o en el patrimonio de una persona física o jurídica.

   El código civil distingue dos tipos de responsabilidad civil. La responsabilidad civil que deriva de un contrato previa entre las partes, y que por lo general se genera cuando una de las partes incumple los términos de dicho contrato. A esto se lo llama responsabilidad civil contractual.

   Y por otro lado, la responsabilidad que no deriva de un contrato sino de una acción o actividad de la vida cotidiana se le denomina responsabilidad civil extracontractual.

   Un ejemplo de la primera sería firmar un contrato con sujeción a un periodo mínimo de permanencia, y rescindirlo de forma unilateral antes de que concluya dicho periodo.

   Un ejemplo del segundo tipo sería las lesiones causadas en un accidente de circulación.

   Aquella persona considerada responsable civil se verá en la obligación de compensar a aquella a quien le haya causado un daño o menoscabo. La forma de compensación suele ser traducida en una cantidad económica lo que dará lugar judicialmente la famosa acción de reclamación de cantidad.