Derecho civil, el soporte central de nuestro Ordenamiento Jurídico, es el heredero en muchas de sus instituciones del antiguo derecho romano. Encargado de regular las relaciones y negocios entre individuos de una misma sociedad.

   El mayor número de procedimientos judiciales son procesos civiles. Ello es lógico, ya que el orden penal y el administrativo se articulan bajo una relación de verticalidad, pero el derecho civil lo hace mediante una relación de horizontalidad. Esta horizontalidad significa que los ciudadanos que sostengan judicialmente una controversia, se situan en una posición de igualdad. Aquel que ejercite una acción, estará obligado a demostrar todo aquello que sostenga. A esto se le llama la carga de la prueba. Para poner un ejemplo práctico: en el proceso penal rige la presunción de inocencia. Por ello, será la acusación quien deba quebrar dicha presunción con pruebas suficientes. Por el contrario en un proceso civil como sería una acción reivindicativa de la posesión, es aquel que la solicita quien debe probar que ostenta un título posesoria que le hace acredor de dicha acción.

   En España el derecho civil abarca una serie amplísima de disciplinas y acciones: obligaciones y contratos, arrendamientos, recobro de deudas, acciones reivindicatorias, responsabilidad civil etc. Entre esas variantes, en este depacho profesional ofrecemos servicios en las siguientes áreas:

 

Arrendamientos Responsabilidad Familia
Accidentes de tráfico Recobros Propiedad horizontal